Entras a Teams y Ekhio pone Voz. Cuelgas y vuelve Música. Abres Netflix y es Película. Nunca abres nada. Y cada perfil va encima de lo que midió en tu cuarto, con tus bocinas.



Ya viene puesto. Teams, Zoom, Spotify, Chrome, Netflix: Ekhio sabe qué suena y cambia solo.
Lo que tarda medir tu cuarto con el micrófono de la Mac. Tres posiciones, ocho segundos cada una.
Nace de los Process Taps de macOS 14.4. Sin driver. No hay versión para Windows y no la va a haber.
Entras a una llamada y pone Voz; la cuelgas y vuelve Música. Conectas tus AirPods y aparece su curva. Son las once y aprieta el rango. Si un día cambias algo a mano, te pregunta si quiere recordarlo. Así se arman las reglas: usándolas.

Por dónde sale gana siempre: corrige el aparato, no el contenido. Luego qué está sonando. Y la hora solo si nada de arriba aplicó. Casi nunca vas a entrar aquí.




Cada cambio se anuncia con una franja de dos segundos. Si no era, un clic lo regresa y Ekhio aprende.
«Bass Boost» no sabe que tu pared de atrás ya te está regalando 9 dB en 80 Hz. Ekhio manda ruido rosa por tus bocinas, escucha con el micrófono desde donde te sientas, y de ahí sale la base de todos los perfiles.

Tres posiciones, ocho segundos cada una: donde te sientas y medio metro a cada lado. Nada se guarda.

Qué corrigió, qué no toca porque es cancelación, y dónde tus bocinas se rinden. Puso un filtro ahí, no un realce.
Tercios de octava de 16 Hz a 20 kHz, paramétrico encima, el espectro vivo detrás de la curva. Todo va sobre lo medido.

Prueba completa, sin cuenta. Al vencer, Ekhio se apaga: el audio pasa sin tocar y la medición, las reglas aprendidas y tus presets se quedan guardados para cuando actives.
Pide dos permisos al abrir: grabar el audio del sistema y usar el micrófono. Nada más.
Prueba
Cada función, sin cuenta ni tarjeta.
Al vencer, Ekhio se apaga y el audio pasa sin tocar. Una sola franja de aviso; sin compuertas por módulo.
Licencia
Precio de lanzamiento.
Hasta 3 Macs con la misma clave. Más el impuesto de tu país, que Paddle calcula al pagar.
Impuestos según tu país. Reembolso en 14 días, sin preguntas.
Apagas el cambio automático con un interruptor y Ekhio se queda en el perfil que elijas. Pero pruébalo una semana primero: la gracia es que se te olvide que está.
No, y no la va a haber. Ekhio existe porque macOS 14.4 trajo los Process Taps, la misma tubería con la que el sistema graba el audio de la pantalla. Todo lo que hace lo hace con lo que tu Mac ya trae: sin driver, sin extensión, sin reiniciar.
Ekhio se apaga y el audio pasa sin tocar. Tu medición, las reglas aprendidas y tus presets se conservan; al pegar la clave todo vuelve tal como lo dejaste.
No. El de la Mac sirve para lo que Ekhio corrige: lo que tu cuarto le hace a tus bocinas ahí donde te sientas. Un micrófono de medición mejora la precisión, pero no hace falta.
Sigues trabajando igual. La app llama al servidor una sola vez, al activar: registra esa Mac y se trae un comprobante firmado que se guarda en el Llavero. De ahí en adelante la licencia se verifica sin conexión, así que una Mac ya activada sigue funcionando aunque el servidor desaparezca.